Han pasado quince años del estudio del CIIDIR en el río Duero

Sigue sin sanearse las aguas

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Afecta gravemente a productores agrícolas, la salud de los habitantes y el medio ambiente

A más de quince años de que investigadores del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR) realizarán un estudio de la distribución de boro en fuentes de agua de la Cuenca del Río Duero, sigue sin sanear el agua, fenómeno que afecta gravemente a productores agrícolas, la salud de los habitantes y el medio ambiente de esta región vállense.
José Luis Pimentel, investigador del CIIDIR, revela que la distribución de Boro en el río y aguas subterráneas de la Cuenca del Duero y la relativa contribución de fuentes naturales y antrópicas es poco conocida.
Recordó que trabajos previos han mostrado que el boro se adiciona a las aguas superficiales de la Cuenca a través de las residuales, en tanto que las aguas subterráneas pueden ser una fuente de boro de origen geotérmico.
Dijo que han transcurrido quince años luego del trabajo realizado por los tres investigadores del CIIDIR, en cuya etapa fue analizada la distribución del boro en las aguas subterráneas y superficiales de la Cuenca del Río Duero y su potencial efecto tóxico en la salud humana y en los cultivos regionales.
Explicó que las cuarenta y nueve muestras de agua colectadas en pozos agrícolas y urbanos, norias, manantiales y Río Duero en un área aproximada a los 2 mil 500 kilómetros cuadrados, muestran el principal problema de contaminación con las aguas de riego, toda vez que muestran una amplia variación de calcio, magnesio, sodio, cloruros, sulfatos, bicarbonatos, metales pesados disueltos, fósforo y boro.
Sin embargo, todavía no hay recursos económicos para sanear el agua y mientras esta situación prevalezca, la comercialización de productos agrícolas, la salud y el medio ambiente estarán condenados a perderse.
El tratamiento de las aguas debe guardar estrecha relación con el número de habitantes y viviendas, de manera que pueden establecerse plantas tratadoras en relación a la población.
Concluyó que lo ideal es que existiera una planta tratadora en la Cuenca del Río Duero, pues el agua de riego tiene una calidad mínima y todo ello desata una serie de males que se encadenan, el agua sucia afecta la agricultura y ésta a la comercialización y los productos la salud.

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