Galería: Frente a miles de jóvenes, el Papa Francisco da su último mensaje en Morelia

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Carlos Albarrán).- Desde el principio, el Papa Francisco enumeró conceptos clave como reconciliación, esperanza, recuperación de la memoria histórica, compromiso con la justicia y esta tarde, frente a miles de jóvenes que se dieron cita en el Estadio Morelos de esta capital, el máximo jerarca de la Iglesia Católica hizo énfasis en la autovaloración de la Juventud de México.

No fue un mensaje para unos cuantos, fue para todos: el Papa en Michoacán cuestionó la corrupción y la acumulación excesiva de bienes por parte de unos cuantos, “sin embargo, uno de los mayores tesoros de esta tierra tiene rostro joven”, dijo, causando la algarabía de los asistentes que llegaron al estacionamiento de dicho recinto desde todas partes de la República Mexicana.

La última homilía de Francisco ‘el papa rebelde’, tuvo como mensaje central la autovaloración y la esperanza, “los discursos que te desvalorizan, esos son la principal amenaza, eso mata, eso nos aniquila”, sentenció.

Siempre crítico, el vicario de Cristo puso el dedo en la llaga al señalar que si alguien dice que la única manera de vivir es en el narcotráfico y la pobreza, entonces miente, porque es falso.

Los asistentes varias ocasiones aplaudieron, rieron o lloraron con el discurso de Bergoglio, también, en más de una ocasión se dejó escuchar el famoso Cielito Lindo, tonada clásica que simboliza el festejo de los mexicanos ante el mundo.

El Papa sonrió mucho, abrazó a los jóvenes que se presentaron ante él y les habló, se sintió cerca de casa, también se le festejaron sus comentarios espontáneos, “como dicen en mi tierra, no les estoy sobando el lomo”, comentó al opinar que los jóvenes son la riqueza que se transforma en esperanza.

El Papa presenció la música, folclore y colorido de las tradiciones michoacanas, y se despidió varias veces, como quien no se quiere ir, terminó su misa multitudinaria con la más universal de las oraciones que conocen los cristianos, y después, como el sacerdote que alguna vez fue, bendijo a la asistencia y se enfiló al helicóptero que lo llevará de vuelta a la ciudad de México, donde seguramente descansará y tomará fuerzas para su última cita dentro de esta visita oficial: Ciudad Juárez, Chihuahua.

Pero finalmente, quedan en la memoria de fieles venidos de todas partes de México sus palabras, “no pierdan el encanto de soñar”.