Esta tierra tiene sabor a Guadalupana, la que siempre se nos adelantó en el amor: Papa

En el primer domingo de Cuaresma, frente a casi 400 mil personas, el Sumo Pontífice celebró su segunda misa en tierras mexicanas 

Ecatepec, Estado de México (Rasainforma.com).- “Esta tierra tiene sabor a Guadalupana, la que siempre se nos adelantó en el amor, digámosle: Virgen Santa, ayúdanos a resplandecer en el testimonio de la comunión, del servicio, de la fe ardiente y generosa, de la justicia y el amor a los pobres, para que la alegría del Evangelio llegue hasta los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz”, dijo el Papa Francisco en su mensaje del Ángelus Dominical, en Ecatepec.

En el primer domingo de Cuaresma, frente a casi 400 mil personas, el Sumo Pontífice celebró su segunda misa en tierras mexicanas.

En la ceremonia religiosa que se llevó a cabo en el Centro de Estudios de Ecatepec, el Sucesor de Pedro señaló que la acción de gracias nace y crece en una persona y en un pueblo que sea capaz de hacer memoria.

Recordó que “tiene sus raíces en el pasado, que entre luces y sombras fue gestando el presente. En el momento que podemos dar gracias a Dios porque la tierra ha dado su fruto, y así poder producir el pan, Moisés invita a su pueblo a ser memorioso enumerando las situaciones difíciles por las que ha tenido que atravesar”.

En este día de fiesta, en este día podemos celebrar lo bueno que el Señor ha sido con nosotros. Damos gracias por la oportunidad de estar reunidos presentándole al Buen Padre las primicias de nuestros hijos, nietos, de nuestros sueños y proyectos. Las primicias de nuestras culturas, de nuestras lenguas y tradiciones. Las primicias de nuestros desvelos”, sentenció a los fieles.

Hoy, a decir del Sumo Sacerdote de la Iglesia Católica, siguiendo la invitación de Moisés “queremos como pueblo hacer memoria, queremos ser el pueblo de la memoria viva del paso de Dios por su Pueblo, en su Pueblo.

“Queremos mirar a nuestros hijos sabiendo que heredarán no sólo una tierra, una lengua, una cultura y una tradición, sino que heredarán el fruto vivo de la fe que recuerda el paso seguro de Dios por esta tierra. La certeza de su cercanía y solidaridad. Una certeza que nos ayuda a levantar la cabeza y esperar con ganas la aurora”, recalcó ante la multitud.

Dijo que con los mexicanos se une a la memoria agradecida y mencionó que se une “a este recuerdo vivo del paso de Dios por sus vidas. Mirando a sus hijos no puedo no dejar de hacer mías las palabras que un día les dirigió el beato Pablo VI al pueblo mexicano: “Un cristiano no puede menos que demostrar su solidaridad […] para solucionar la situación de aquellos a quienes aún no ha llegado el pan de la cultura o la oportunidad de un trabajo honorable”.

Invitó, nuevamente, a hoy a estar en primera línea, a primerear en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana una tierra de oportunidad. Donde no haya necesidad de emigrar para soñar; donde no haya necesidad de ser explotado para trabajar; donde no haya necesidad de hacer de la desesperación y la pobreza de muchos el oportunismo de unos pocos.

Finalmente, Jorge Mario Bergoglio, expresó “una tierra que no tenga que llorar a hombres y mujeres, a jóvenes y niños que terminan destruidos en las manos de los traficantes de la muerte”.

Compartir